Un incendio de portátil en avión llevó al vuelo 2398 de American Airlines a declarar una emergencia durante su aterrizaje en el Aeropuerto Internacional Dallas/Fort Worth el viernes por la tarde. El Airbus A321, procedente de Atlanta con 133 personas a bordo, tomó tierra sin problemas tras informarse de posibles quemaduras.
La tripulación controló el dispositivo antes de aterrizar
Los auxiliares de vuelo lograron controlar el aparato que emitía humo antes de que el avión tocara pista.
Las comunicaciones de control aéreo recogieron el aviso de la tripulación sobre un fuego en cabina, cerca de la parte trasera del avión, después de que se incendiara el ordenador de un pasajero. Más tarde, el piloto comunicó a los controladores que el dispositivo estaba controlado.
Los equipos de emergencia esperaron al avión tras el aterrizaje. Después rodó por sus propios medios hasta una puerta de embarque de la Terminal C. American Airlines agradeció la rápida actuación de la tripulación y confirmó que el humo procedía del dispositivo de un cliente.
Los aviones comerciales llevan bolsas de contención resistentes al calor para baterías de litio sobrecalentadas. Permiten aislar el dispositivo y limitar la propagación del calor, el humo y las llamas.
El incendio de portátil en avión pudo causar quemaduras a cinco personas
El piloto calculó que unas cuatro o cinco personas sentadas cerca del aparato podían haber sufrido quemaduras.
Esa primera valoración no confirmaba que hubiera cinco heridos. Informaciones posteriores señalaron que los equipos médicos atendieron a un pasajero una vez que el avión llegó a tierra. No se facilitaron más detalles sobre su estado.
La tripulación declaró la emergencia durante la llegada a Dallas, no antes en el trayecto desde el Aeropuerto Internacional Hartsfield-Jackson de Atlanta.
La fuga térmica puede hacer que una batería se incendie de repente
Una batería de litio puede incendiarse cuando un aumento descontrolado de la temperatura, conocido como fuga térmica, hace que se sobrecaliente y prenda.
Los daños, un embalaje incorrecto o la exposición al agua pueden desencadenar este proceso. El fallo puede desarrollarse con escaso aviso, por lo que la tripulación dispone de poco tiempo para localizar y contener el aparato afectado.
La Administración Federal de Aviación registró 93 incidentes de fuga térmica en 2025, una cifra ligeramente superior a la del año anterior. La mayoría ocurrió a bordo de aviones de pasajeros. Las baterías externas fueron la causa principal, seguidas de los cigarrillos electrónicos y los teléfonos móviles.
Los ordenadores portátiles estuvieron implicados en ocho de los 93 incidentes, por lo que fueron una causa menos frecuente que varios dispositivos recargables más pequeños.
Los mecanismos de los asientos crean otro riesgo para los ordenadores
Un ordenador también puede resultar peligroso si cae en un asiento reclinable o de cama. Al mover el asiento, la batería podría aplastarse o perforarse sin que el pasajero lo advierta.
En un incidente distinto ocurrido en noviembre, un vuelo de United Airlines entre Londres Heathrow y Washington Dulles se desvió a Dublín después de que un ordenador se colara entre la pared de la cabina y un asiento y quedara en una zona inaccesible. En julio de 2024, tres pasajeros resultaron heridos cuando un ordenador dentro de una bolsa se incendió antes de la salida de un vuelo de American Airlines desde San Francisco.
Las normas sobre baterías indican qué deben hacer los viajeros
Las baterías de litio de repuesto y las baterías externas deben viajar en el equipaje de mano, no en el facturado.
Llevarlas en cabina permite que la tripulación alcance rápidamente un dispositivo que se sobrecaliente. Un fuego en la bodega es más difícil de detectar y de atender durante el vuelo.
American Airlines, Delta Air Lines, Southwest Airlines y United Airlines han introducido restricciones para cargadores portátiles desde 2025, aunque esas medidas no incluyen los ordenadores. Los viajeros deben consultar la política vigente de su aerolínea antes de salir, ya que las restricciones concretas pueden variar.
- Guarde las baterías de repuesto y las baterías externas en el equipaje de mano.
- Avise inmediatamente a la tripulación si un dispositivo se calienta de forma inusual, emite humo o empieza a hincharse.
- Pida ayuda a un miembro de la tripulación si un ordenador cae dentro de un asiento, en vez de accionar el mecanismo.
El incidente de Dallas no es motivo para cambiar reservas de vuelo. La lección práctica es mantener los dispositivos recargables protegidos, accesibles y dentro de las normas de equipaje de cabina de la aerolínea.



