NATS realizará una reducción de estelas de condensación mediante pruebas en el espacio aéreo de Shanwick durante los inviernos de 2026–27 y 2027–28. Evaluará si pequeños cambios de altitud limitan las estelas persistentes y medirá su efecto climático, procurando mantener la operativa habitual de los vuelos.
Shanwick abarca la mitad oriental del corredor del Atlántico Norte y está gestionado por NATS, el principal proveedor de servicios de control aéreo del Reino Unido. Operation Blue Skies amplía los ensayos realizados con aerolíneas concretas a toda una zona de espacio aéreo oceánico.
Cómo funcionará la reducción de estelas de condensación
Los controladores indicarán a determinados aviones que cambien de altitud hasta unos 610 metros (aproximadamente 2.000 pies), para evitar las capas atmosféricas donde es probable que se formen estelas persistentes.
El programa incluye dos campañas de pruebas, una en cada temporada invernal. Cada una durará entre 20 y 40 días, y los periodos de ensayo se elegirán principalmente cuando haya menos tráfico.
Un menor volumen de tráfico debería reducir la complejidad operativa y facilitar la coordinación entre los aviones que reciban instrucciones de altitud y otros vuelos en el mismo espacio aéreo. Los cambios serán verticales, no desvíos hacia otros destinos.
Solo una pequeña parte de los vuelos cambiará de nivel
Entre el 1 % y el 5 % de los cerca de 10.000 vuelos que crucen Shanwick durante las ventanas de prueba podrían recibir instrucciones para volar a otro nivel.
Los responsables del proyecto consideran que esa proporción bastará para obtener resultados estadísticamente significativos en el conjunto del espacio aéreo. A la vez, la mayoría de los vuelos seguirá en los niveles previstos, en línea con el objetivo de probar el método sin modificar de forma sustancial la operación habitual.
La escala resulta clave para el experimento. Los trabajos anteriores se centraron en aerolíneas determinadas, mientras que Operation Blue Skies analizará si estos ajustes selectivos siguen siendo viables al coordinarlos en una concurrida región transatlántica.
Por qué el programa se centra en las estelas persistentes
El programa se centra en las estelas persistentes porque no todas las estelas de condensación se comportan igual ni tienen el mismo efecto climático.
El Met Office explica que aparecen cuando las emisiones de los motores entran en contacto con aire muy frío y húmedo, formando cristales de hielo. Por ello, desplazar un avión por encima o por debajo de una capa atmosférica adecuada puede impedir que se desarrolle una estela duradera.
El proyecto busca medir este método a escala de espacio aéreo, no eliminar todas las estelas visibles. Sus resultados mostrarán si cambios limitados de altitud pueden producir un efecto medible y encajar en las operaciones comerciales.
Lo que deben saber los pasajeros
Los viajeros no necesitan modificar sus planes de reserva, ya que la prueba trata de instrucciones del control aéreo durante el crucero, no de nuevas rutas ni de procedimientos para pasajeros.
Los periodos que conviene tener presentes son los inviernos de 2026–27 y 2027–28. El plan anunciado no concreta los días de operación ni las aerolíneas participantes, aunque las jornadas de prueba se elegirán por lo general cuando el tráfico sea menor.
Los pasajeros de un vuelo afectado no elegirán la altitud alternativa: los controladores aéreos darán esa instrucción a la aeronave. Por ahora, pueden reservar viajes por el Atlántico Norte con normalidad y seguir la información operativa que facilite su aerolínea.



