El mapa de follaje de Montana de Visit Montana ayuda a quienes viajan en otoño a decidir cuándo y dónde ver las hojas cambiantes. El periodo de mayor color suele extenderse desde finales de septiembre hasta mediados de octubre.
Cómo el mapa de follaje de Montana elabora sus previsiones
La herramienta calcula las fechas del color en cada región a partir de las temperaturas recientes, las heladas, las precipitaciones y las observaciones disponibles sobre el terreno. También ofrece una previsión anticipada, para que sea posible empezar a diseñar una ruta varias semanas antes del viaje.
La previsión divide el estado en seis fases identificadas por colores. Van desde zonas con poco o ningún cambio hasta áreas donde el mejor momento ya ha pasado. Quienes busquen los tonos más intensos deberían fijarse en las regiones señaladas como moderadas, altas o en su punto máximo.
Por qué la temporada de color cambia tan rápido en Montana
El clima septentrional y las grandes altitudes de Montana favorecen una temporada de hojas otoñales temprana y relativamente corta. El viento también puede modificar las condiciones con rapidez al desprender las hojas de los árboles, por lo que la previsión puede cambiar a medida que se acerca la salida.
El estado cuenta con una amplia superficie forestal para las rutas de otoño. Casi el 30% de Montana está cubierto de bosques: cerca de 10,5 millones de hectáreas (aproximadamente 26 millones de acres), según el Department of Natural Resources.
Bozeman, Missoula y Glacier National Park figuran entre los destinos que se pueden incluir en un itinerario centrado en el cambio de hojas. La previsión regional permite comparar estas zonas en vez de depender de una única fecha de máximo color para todo el estado.
Qué hacer antes de salir
La previsión está disponible en la Press Room de Visit Montana. Su escala de colores permite identificar las regiones que se acercan a su mejor momento. Resulta especialmente útil para viajes por carretera, ya que se puede adaptar la ruta hacia las zonas marcadas como moderadas, altas o en su punto máximo.
Quienes apunten al periodo habitual, entre finales de septiembre y mediados de octubre, pueden usar la previsión anticipada al reservar transporte y alojamiento. Conviene consultarla de nuevo poco antes de partir, porque las heladas, la lluvia, las temperaturas y el viento pueden alterar las condiciones locales. Dejar margen para modificar parte del recorrido ofrece más opciones de adaptarse a esos cambios.



